Inicio

Sin Mordaza – Opinión Sin Censura, Sin Restricciones & Sin Odios

El Engaño de las Razas; Trata Esclavista: Crímenes y Responsables

La Conferencia Mundial contra el racismo realizada en Durban (Sudáfrica), produjo la declaración y el programa de acción de Durban (2001), que hoy es el instrumento más avanzado y consensuado por los Estados que integran el Sistema de Naciones Unidas ONU, para combatir y erradicar todas las manifestaciones de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia en cualquier esfera de la vida y en todas las partes del mundo.

Durban reconoce que la esclavitud y la trata de esclavos, en particular la trata transatlántica, fueron tragedias atroces en la historia de la humanidad, no sólo por su aborrecible barbarie, sino también por su magnitud, su carácter organizado y, especialmente, su negación de la esencia de las víctimas, y reconoce asimismo que la trata de esclavos, siempre debería haber constituido, un crimen de lesa humanidad una de las principales fuentes y manifestaciones de racismo y formas conexas de intolerancia, y que los africanos y afrodescendientes, fueron víctimas de esos actos y continúan siéndolo de sus consecuencias;

Durban subraya la importancia y la necesidad de enseñar los hechos y que los crímenes de la trata esclavista sean materia de estudio en los programas escolares, en las universidades, así como en los medios de comunicación, para evitar la repetición de esta horrenda página de la historia de la humanidad.

El comité asesor del Consejo de Derechos Humanos, mediante resolución adoptada el año 2002 sobre la necesidad de REPARAR a las víctimas de crímenes de lesa humanidad como la trata esclavista. La resolución solicita a todos los países involucrados en la trata esclavista a que reconozcan su responsabilidad histórica y las consecuencias que de ella se derivan, y los conmina a pagar una justa reparación a los países y la diáspora afrodescendientes víctimas de la trata esclavista.

En atención al programa de acción de Durban, el equipo de trabajo del Chinango presenta dos (2) documentos, que tienen como fuente sendos libros, escritos por el maestro cubano FERNANDO ORTIZ, pionero en el estudio de sociedades africanas en el nuevo mundo, pues estudia al africano llegado a américa desde el punto de vista sociológico. Don Fernando, con estos extraordinarios libros se ubicó entre los más eminentes africanistas del mundo entero.

EL ENGAÑO DE LAS RAZAS: Para poder vencer el racismo es preciso desenmascarar cada uno de los mitos que lo respaldan. Con mucho rigor don Fernando Ortiz en el engaño de las razas, cuestiona y desarma todos los argumentos religiosos, filosóficos, antropológicos, evolutivos, genéticos y científicos sobre las razas que se utilizaron durante la época de la esclavitud y después de esta para justificar la superioridad de unos grupos humanos sobre otros; mitos que han sido utilizados en la historia para imponer la explotación y desigualdad, la explotación de unos seres humanos en beneficio de otros.

LOS NEGROS ESCLAVOS: El Capítulo VII sobre trata negrera del libro reseña uno de los relatos más rigurosos y documentado de la trata esclavista, que básicamente describe: i) Cómo se esclaviza al africano, ii) transporte y crueldades, iii) crímenes en barcos; iv) países responsables de trata esclavista por motivaciones económicas; vi) participación de la iglesia en la trata; vii) reparaciones y acciones afirmativas.

EL ENGAÑO DE LAS RAZAS: https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=http://chinango.com.co/wp-content/uploads/2021/05/EL-ENGAN%CC%83O-DE-LAS-RAZAS.pdf

TRATA ESCLAVISTA: CRÍMENES Y RESPONSABLES
https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=http://chinango.com.co/wp-content/uploads/2021/05/TRATA-ESCLAVISTA.pdf

Comparte este artículo

Apreciación sobre el blanquismo, racismo y clasismo antioqueño.

Por Juan Pablo Giraldo

A los que todavía tienen la paciencia para leerse un texto mediano, les comparto una apreciación sobre el blanquismo, racismo y clasismo antioqueño.

La falacia de que los paisas son gente blanca sigue vigente y ha alimentado un arribismo racial que ha sido parte integral de la cultura antioqueña, se ha celebrado la “blancura” de sus héroes y nunca ha existido un negro o indígena digno de admiración por el imaginario colectivo, aunque de muchas maneras, todos los paisas tenemos de negros y de indígenas.

Para entender el racismo estructural antioqueño, hay que devolvernos hasta el tiempo en que no habían pueblos sino parroquias, cuando la independencia de un centro poblado se establecía por la administración de los ritos eclesiales, no había alcalde sino párroco, y este tenía potestad de organizar su territorio como principal figura de autoridad. La iglesia fue el motor de la sociedad y del racismo, basado en el temor a Dios y en el minucioso control de sus rebaños, Todo el orden social fuertemente mediado por ésta, partió de premisas racistas para configurarse. A los indígenas secuestrados y cristianizados, se les separaba del blanco en resguardos como el de san José del remolino de El Peñol, donde permanecían hasta que aceptaran definitivamente la autoridad de la fe cristiana y el idioma español. La iglesia concedió en los primeros años del poblamiento los terrenos usurpados durante la conquista a blancos descendientes de españoles y católicos fervorosos, y relego a los indígenas y negros a cumplir tareas agrícolas como peones terrajeros, nunca propietarios y la mayoría de estos también se usaba como carne de cañón para las guerras, como en el caso de las guerras civiles decimonónicas.

Los marinillos, caracterizados por su fervor católico y orgullo blanquista, midiendo la pureza de su raza, clasificaban entre blancos de primera y segunda clase en los censos de 1813 y 1851, entre los primeros se encontraban los mejores católicos y propietarios de tierra, y entre los segundos los blancos pobres. Por eso el concepto de raza también ha estado permanentemente ligado a la clase o estatus social, reservando la mejor posición para el blanco propietario de tierra y esclavos, seguido del blanco pobre, y prácticamente negando la existencia al indio y al negro. Ésta configuración dada a dedo por la iglesia y la corona conserva sus estructuras de poder a través de la herencia, y no es extraño ver que la tierra y el status social sigue en manos de los mismos apellidos después de hasta 5, 6 o más generaciones.

El primer intento de separación del estado y la iglesia ocurrió con la constitución de Rionegro en 1863 la cual también fue la precursora de un modelo de educación pública, con ella nacieron la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional, las cuales se fundaron en predios arrebatados a la iglesia, bajo la ley de manos muertas, entre otros logros de esta constitución está el entregarle la posibilidad económica a el departamento de desarrollar el proyecto de ferrocarril, descentralizar el poder político creando los “estados soberanos”, pero no todo fueron buenas decisiones, en el oriente de Antioquia, la constitución de Rionegro borro del mapa a todos los municipios conservadores, quedando sometidos a los liberales Rionegro y El Peñol al cual fueron otorgados todos los territorios pertenecientes a Marinilla y relegó a un segundo plano el poder de la iglesia, cosa muy mal vista por los parroquianos marinillos. Es bien sabido que el combate del cascajo en enero de 1864, entre marinillos y rionegreros en el que murió Pascual Bravo y Pedro Justo Berrio termino haciéndose con el poder del estado soberano de Antioquia, fue una guerra alentada por la iglesia en su afán de recuperar lo que había perdido en uno de sus bastiones religiosos, así formaron un ejército de devotos y fanáticos católicos que termino por arrebatar el poder liberal en Antioquia y también alentó el proceso de regeneración conservadora que desembocaría en la constitución de 1886 y termino por negar el estado laico durante 104 años y dotar a la iglesia de poderes extraordinarios en la naciente educación pública con la conformación de las “Normales”, instituciones controladas por la iglesia a las que se les entregó el poder de educar a las educadoras que durante 104 años concentraron sus esfuerzos “educativos” en enseñar catequesis y celebrar el mayo mariano vistiendo a a la virgen con ropas elegantes, y la enseñanza a las femeninas de ser buenas esposas y buscar maridos ricos, además de controlar la administración de poderes políticos.

En El Santuario, mi pueblo, y en el siglo XXI me encontré muchas veces con el decir “usted no es santuariano, porque usted es morenito” nada más lejano de la realidad afirmar que el paisa es blanco, cuando el mestizaje fue parte central del proceso colonizador, y si, en el oriente antioqueño también hubo afroandinos aunque hayan sido negados por la historia y el imaginario local, mis bisabuelos y tatarabuelos fueron gente afroantioqueña de apellido Arango, Evaristo Arango, nacido en Marinilla en el año de 1864 vivió el racismo paisa, le fue negado el derecho al trabajo y tuvo que vivir migrando permanentemente entre el viejo caldas y el oriente antioqueño, murió en 1944 en Manizales, después de haber trajinado incontables veces esta cordillera central. Su hijo, Juan Arango, también se vio forzado a buscar trabajo en el viejo Caldas por la falta de voluntad del blanco paisa de emplear mano de obra negra, se casó con una rubia de ojos azules, pero hija bastarda (como si hubieran cosas peores que esta condición) de un Hombre de apellido Gómez del municipio de Marinilla, que de otra forma nunca se hubiera casado con un negro, mi abuelo Marcos Arango, tuvo que pedir la mano de Clarita Ramírez mi abuela, por 5 años, algunas de las respuestas que le daban era que “preferible echársela a los marranos que casarla con un negro”, al final venció el amor, y tuvieron un matrimonio de más de 50 años, pero otra historia fue la de sus hermanos que se enfrentaron a machete al racismo, otros murieron en riñas violentas que alcanzaban a durar décadas.

Hoy nos encontramos con historiadores que se afanan por exaltar los “orígenes” sefarditas antioqueños y reducen la historia paisa a una pequeña historia de elites blancas negando el papel del indio y del negro, para ellos limpieza racial es sinónimo de blanqueamiento racial, y en ese proceso de búsqueda de estatus derivado de la raza, como lo menciona el profesor Yunnis Turbay encaminaron a muchas generaciones de negros, que a estas alturas ya pueden tener tataranietos rubios y de ojos claros.

Las mentiras estructurales construidas por una élite para reafirmar su cultura y sus valores, ha gestado una sociedad de mestizos racistas, y clasistas pobres. Partir de la aceptación del racismo-clasismo endémico del paisa permitiría muchas claridades para entender porque se ha heredado un arribismo racial blanco del que poco o nada se habla en nuestros tiempos.

Comparte este artículo

¿Idea de Negocio, Emprendimiento o Mipyme en Puente Aranda? Conozca la iniciativa Puente Aranda Local

Con 3 Líneas de acción, la iniciativa «Puente Aranda Local» invita a todos los emprendimientos, ideas de negocio o Mipymes a participar de esta convocatoria de reactivación económica en la localidad.

Con el apoyo de la Alcaldía Local de Puente Aranda, la Alcaldía Distrital y la Organización Internacional del Trabajo.

Comparte este artículo
Comparte este artículo