¿Cómo ve The Economist al Transmilenio?

La prestigiosa revista The Economist en su más reciente edición publicó un artículo en el que detalló los problemas de Transmilenio y cómo han evolucionado históricamente.

Este medio de transporte, inaugurado a inicios del año 2000 por el entonces alcalde, Enrique Peñalosa, contribuyó a mejorar los tiempos de espera en trancones y conectar la ciudad; sin embargo, ahora está colapsado de acuerdo con la publicación británica. 

Según The Economist uno de los principales problemas es la cantidad de personas que mueve diariamente, que supera en 50% la capacidad para la que fue construido, lo que ha generado que el tiempo de espera para movilizarse en la ciudad haya aumentado considerablemente.

Otros factores como la inseguridad, han generado que este sistema sea el menos popular entre los ciudadanos, pese a ser uno de los más usados (35% de los bogotanos lo usan). Según el informe de calidad de vida de Bogotá Cómo Vamos, en 2018 13% de los ciudadanos estaban satisfechos con el servicio, una cifra que contrasta con la del año 2008 que fue de 49%.

Estos problemas se han generado por la falta de empalme adecuado entre las diferentes administraciones, por la corrupción (Caso de Samuel Moreno) y la falta de inversión durante la alcaldía de Gustavo Petro, entre otros. Así, el sistema poco creció, aunque la población sí lo hizo, pues pasó de 6,7 millones en 2005 a 7,4 millones en 2018, de acuerdo con cifras del Dane.

El sistema de Transmilenio integra los Alimentadores, el TransMiCable y los buses provisionales del SITP. Estos se encargan de acercar a los usuarios hasta las troncales. Sin embargo, en el caso del SITP, su uso ha venido decayendo.

Una de las soluciones que se ha estudiado es la construcción del metro elevado. La discusión política en torno a este ha obstaculizada su construcción, que se ha pospuesto desde 1982 cuando se hizo el primer diseño. Desde la alcaldía de Petro se realizaron los estudios para el Metro subterráneo; sin embargo, en la alcaldía de Peñalosa se hicieron para uno elevado, pues los anteriores, tras una revisión, fueron consideradosinviables. Con el empalme entre administraciones de la alcaldesa electa, Claudia López, y el saliente Enrique Peñalosa, se espera que se ejecuten los contratos adquiridos para la primera fase del metro. 

The Economist asegura que si bien es necesario, no es suficiente. Para el medio, la ampliación del sistema es urgente si se espera reducir los tiempos de movilización, pues las mejoras planteadas no lo hará más eficiente.

Pese a que el medio asegura que no se van a hacer ampliaciones en el sistema, el informe de empalme del 27 de diciembre de 2019 sí las contempla. Las ampliaciones incluyen la construcción de la troncal de la Avenida 68 y la Avenida Ciudad de Cali. Estas, de acuerdo con el documento, cuentan con presupuesto del Convenio de Cofinaciación Nación Distrito.

Fuente: Dinero.com

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