¿Tenemos derecho a estar armados legalmente?

Por Carlos Balanzó

Vimos por televisión el operativo que organizó la Policía Nacional para dar exitosamente, en menos tiempo del que se pensaba, con la captura de alias «el Bizco», temible rompevidrios de la ciudad de Bogotá. Luego de sentir el alivio que produjo la noticia del operativo y ver capturado a semejante criminal, bien temprano en la mañana, queda uno estupefacto al ver la contranoticia: «El juez consideró que «el Bizco» no es un peligro para la sociedad y lo dejó en libertad, mientras sigue el proceso en su contra».

¡Por Dios! ¿En qué clase de país estamos? ¿Cómo es posible que estas cosas sucedan? Hoy , mientras usted lee esta reflexión, el tipo estará amenazando de muerte a mujeres y niños indefensos con un puñal en la mano, rodeando como ratas una porción de queso, a indefensos conductores, que tendrán que confiar en la sabiduría del juez que lo dejó libre, cuando en la audiencia, «el Bizco» le juró portarse bien.

Ante semejante panorama de impunidad; al «Chapo» en Estados Unidos le metieron 30 años de cárcel más cadena perpetua; al asesino Santrich el gobierno de Santos en Colombia le dio más de mil millones en prebendas, escoltas, sueldos, clínicas donde estuvo simulando estar enfermo mientras se volaba y hoy, «al Bizco» el honorable juez de la República le otorga licencia para seguir robando, hasta cuando en un atraco asesine a alguien, que espero no sea usted el que lee estas notas, y por fin lo lleven ante otro Juez que sea capaz de ponerlo tras las rejas.

Da vergüenza con nuestros policías que cumplen estratégicamente su labor; Da pesar con la denunciante que lo ayudó a capturar y ahora es «objetivo de delincuentes» por «sapa»; da tristeza con todos los bogotanos que anoche durmieron tranquilos con la noticia y hoy antes del tinto se enteraron que ese hampón está en las calles, feliz y contento pues tiene como su mejor cómplice a un sistema de justicia, corroído por leyes que la han vuelto ineficiente, eficaz, corrupto y oxidado. ¿Será que nuestras leyes son redactadas por delincuentes para proteger hampones?

Ante este «Estado de derecho para los criminales» me pregunto: ¿Por cuál razón, entonces los ciudadanos de bien no podemos andar armados para defender nuestra vida, honra, bienes? Si ya sabemos que el accionar de la Policía no sirve para nada porque a las pocas horas los delincuentes se ríen en sus caras, cuando los mismos policías que los capturan deben llevarlos por orden del juez hasta sus casas a los delincuentes para evitar que los ciudadanos de bien les hagan algún rasguño con sus paraguas. ¿Por cuál razón nos limitan tanto el derecho constitucional a proteger nuestras vidas en actos de legítima defensa?

Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *