Usar mascarillas no provoca falta de oxígeno

“El uso prolongado de la mascarilla produce hipoxia”, sostienen varias publicaciones en Facebook refiriéndose a la falta de oxígeno en el organismo, y que fueron compartidas más de 23.000 veces desde fines de abril en el marco de la emergencia por el nuevo coronavirus. Sin embargo, de acuerdo con expertos consultados por la AFP, los tapabocas no bloquean el paso del oxígeno.

“Respirar una y otra vez aire exhalado se convierte en dióxido de carbono, por eso nos sentimos mareados (…) Es contraproducente para las personas que atienden 8 horas al público, pues se están intoxicando sin saberlo”, dice el texto compartido en Facebook (1234), Twitter (12) e Instagram (12), y que también circuló en portugués (12).

La afirmación fue publicada en este sitio web que, de acuerdo a los registros de CrowdTangle ha sido compartido 16.000 veces en Facebook desde el 29 de abril.

“Lo recomendable es usarlo sólo si tienes a alguien enfrente o muy cercano, y es importante recordar levantarlo cada 10 minutos para seguir sintiéndote saludable”,  continúa el mensaje.

La hipoxia es “la falta de oxígeno sobre un tejido determinado. Puedo tener hipoxia cerebral, muscular, renal, pulmonar, etc.”, explicó en conversación telefónica con AFP Factual el doctor Emilio Herrera, académico del programa de Fisiopatología de la Universidad de Chile y experto en hipoxia. 

Herrera descartó que el uso de mascarillas pudiera derivar en esta falta de oxígeno. “Es imposible que generen hipoxia. Para eso, tendría que ser una mascarilla sellada en toda nuestra piel. Lo que limitan las mascarillas son el paso de moléculas más grandes”.

El médico agregó que las mascarillas sí permiten el intercambio de aire, y que en el espacio que queda entre el cubrebocas y la cara no se acumula dióxido de carbono.

Por otro lado, Claudio Méndez, docente de Políticas de Salud de la Universidad Austral de Chile, descartó que el uso de mascarillas generara hipoxia mientras el material permita el intercambio de aire. En el caso de los tapabocas que utilizan los funcionarios de la salud, el uso del modelo “N95 no suele ser por más de siete horas. En el caso de las mascarillas quirúrgicas, se usan por menos tiempo. Ambas están lejos de generar hipoxia”. 

Méndez detalló los efectos que genera la hipoxia en el cuerpo humano: “Puede llevar a desmayos, desorientación, problemas de coordinación, cambia el ritmo cardíaco. Puede afectar severamente la fisiología normal de un ser humano”.

La publicación también asegura que es “contraproducente” el uso de mascarillas en las personas que atienden al público por ocho horas, porque “se intoxican sin saberlo”. Al respecto, el doctor Méndez explicó que el personal sanitario no debería usarlas más de siete horas, pero por un motivo que no se relaciona a la hipoxia: “La vida de una mascarilla no da más de siete horas porque ya ha estado mucho tiempo expuesta al virus y pierde su efectividad”. 

“Hasta el momento, las mascarillas N95 -o las simples- están hechas a prueba de no alterar las funciones fisiológicas de las personas”, añadió Méndez.

¿Cada 10 minutos?

La publicación difundida en redes sociales también recomienda levantar la mascarilla cada diez minutos para sentirse “saludable”. Al respecto, en el marco de la pandemia por el nuevo coronavirus la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda por lo contrario no tocarla: “Si lo hace, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón”.

Méndez también desestimó esta afirmación: “Entre más te saques la mascarilla, más riesgo de contaminar hay”. El doctor Emilio Herrera, de la Universidad de Chile, coincidió: “Hay cirugías larguísimas y el médico no necesita quitarse la mascarilla”.  

La OMS no menciona que las mascarillas pueden provocar hipoxia. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) tampoco advierten que sea un efecto secundario del uso prolongado de tapabocas.

En conclusión es falso que el uso de mascarillas pueda provocar hipoxia o falta de oxígeno. Su uso prolongado, explicaron expertos, se debe evitar en los recintos de salud porque pierden su efectividad, no por la falta de oxígeno.

Fuente: AFP Factual

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