Todos Ponen en la Pirinola del Virus

Por Carlos Balanzó

El mundo un año y dos meses después sigue sufriendo el embate de un virus que declaro al planeta tierra bajo pandemia.

Aún no ha terminado. En esos momentos nuestro país está en su peor momento. Estamos más en riesgo ahora que estamos saliendo, celebrando ocasiones especiales como el del mes pasado, día de la madre. Nos habían decretado toque de queda, pero lo anularon. No porque el virus haya desaparecido, no porque la gente se este muriendo menos, no, estamos sobre 500 muertos diarios, muchísimo más que hace 1 año, 6 meses…

Pero hay otra pandemia que también hay que controlar, la del desempleo, el estallido social, la quiebra de establecimientos de comercio y la de salud mental.

Esa es la verdadera razón por la que dijeron «pueden salir», ir a restaurantes, pasear por centros comerciales, gastarse su platica y activar esa economía en crisis. Si se contagian es su responsabilidad, no vaya a culpar al gobierno del Dr. Duque, decir que a ese presidente solo le interesa favorecer a grandes empresarios, ni que la gobernadora cedió ante la presión de los grandes o que el Alcalde le temblaron las piernas ante tanta presión.

¡No!. Es bajo su responsabilidad salir, ir a pasear, ir a comer fuera, reunirse en casa de familia, llenar los bares y discotecas. Si así lo hace y quiera Dios no se contagie, pero si se contagia, recuerde que hay lugares donde los hospitales no lo van a recibir, no tienen camas UCI, DE 11000 CAMAS UCI del país EL 85% Están ocupadas con personas en estado crítico o intubadas. Es decir que quedan disponibles 1650 camas y si se están registrando 21000 nuevos contagios por día, como el jueves pasado, quiere decir que solo no hay camas para 19000 que en caso de complicarse corren el riesgo de morir en menos de una semana.

YA se están reportando los resultados de las marchas, en estos momentos el aumento que se ha dado en estos últimos días es producto del desenfreno de contactos que se vivió en los últimos días en todo el país. Nosotros si estamos en contra de esas marchas y de ese paro, como también estamos en desacuerdo con las medidas del gobierno, sus reformas y la actitud en algunos casos errada de las fuerzas del orden del país. Y no estamos de acuerdo con que este conflicto se de en estos momentos por esa razón. El país primero debe curarse de una cosa para sanarse de otra.

Aquí lo más sensato sería parar toda esta guachafita que han montado ambos bandos, dejar de quemar el país y luego si después de pasado este tiempo y de negociar las cosas no cambian, ahí sí, ponerse los guantes y darse hasta romperse la madre, como dicen.
El virus nos ha puesto a jugar a todos como la pirinola, a veces gana el, se lleva un familiar, un amigo o intenta contra nosotros. Toma uno, toma dos y se los lleva.
A veces ganamos nosotros, el jueves pasado se recuperaron muchas personas 17183, tomamos 17183 personas y las regresamos, Pero en el otro giro de la pirinola del virus tomo 459 personas en un solo día. 459 familias que hoy están en duelo por la partida de sus familiares.

Ese duelo duele. Y duele porque aunque hemos perdido la sensibilidad por la cantidad de muertos, y eso es lo que pasa en una guerra y estamos en una guerra donde podemos morir todos, si no me cree pregúntele a los 169,021,406 de personas que se contagiaron y a los 3,512,719 de los que ya han muerto 86,693
Hablemos un poco del duelo que enfrentamos muchas familias en Colombia.
Se han ido amigos, conocidos, familiares lejanos y familia muy cercana, estamos dolidos por esa situación.
Algunos se fueron sin despedirse.
Algunos se fueron sin nuestro perdón o nuestras excusas por lo que dijimos o hicimos
Algunos se fueron con deudas con el mundo, se llevaron sus sueños con ellos, con sus deseos de cambiar su planeta,
Algunos simplemente se fueron para una clínica y los devolvieron en una cajita con sus cenizas, familias enteras que no pudieron siquiera reunirse para orar, para llorarlos, para despedirlos, para decir algo bueno de ellos antes de ver su cajón entrar en ese pequeño espacio de 4 metros cuadrados.
¿Pero cómo manejar ese duelo?
De su buen manejo, por nuestra salud puede durar el tiempo adecuado o prolongarse de manera perjudicial demasiado tiempo
Nadie sabe lo que es perder un familiar
Hasta que no pase por el mismo momento
El duelo por cualquier pérdida viene acompañado de sentimientos negativos.

El duelo puede ser por diferentes factores. Ahora sufrimos duelo hasta por la pérdida de un celular. Es todo un proceso, comprar uno nuevo, buscar nuevamente todos nuestros contactos, estar aislados por uno o varios días; el duelo por la pérdida de un empleo o negocio, nos hace retomar de cero muchas cosas, venimos manejando nuestra vida a cierta velocidad y de ponto todo en cero. Se apaga la vida de alguien y eso nos apaga a nosotros. Y viene la pregunta ¿ahora que hago? ¿Y aquí como sigo? Y la conmiseración de nosotros mismos… ¿Por qué a mi Dios mío?

Todo duelo implica un cambio importante en su vida. Un duelo no pasa sin dejarnos una marca de por vida. En el duelo está inmiscuido el amor. De cuán importante fue nuestro celular, amigo o familiar depende el tamaño y el impacto del duelo. Y al igual que las cosas el modo de la perdida determina también la clase de duelo. No es lo mismo dejar un celular viejito por uno nuevo, que cuando se lo roban y toca a la fuerza comprar otro, con las personas pasa lo mismo.

Un familiar enfermo, que sufre y nos obliga a pensar y pedir a Dios por su descanso no es lo mismo que la muerte de un familiar que se enfermó el lunes de Covid y el domingo son sus exequias, y que no lo dejan ver ni enterrar, sino que en la semana siguiente nos mandan dos libras de cenizas… y duele decirlo sin saber uno de quien más vienen cenizas ahí.

Todos sabemos lo que pasa en esos centros de sanidad y de manejo de cadáveres en épocas de guerra como la actual. El duelo es desprenderse, por eso hay personas en las exequias que se aferran con fuerza al féretro de su ser querido. Ese momento nos duele muchísimo a los demás que no expresamos nuestro duelo de esa forma.

Cuando esa persona suelta el féretro, ya empezó su proceso de duelo y va a sanar más rápido que nosotros que también nos duele, pero preferimos mordernos los labios con fuerza por dentro y retener todas esas expresiones de dolor. El duelo es una herida abierta. Como toda herida duele, arde, lastima. Una herida abierta es una parte de nuestro cuerpo expuesto por eso la cosen, le aplican antibióticos. Así debe ser el duelo, hay que coser la piel, esperar que cicatrice, que no cause infección ni se vuelva a abrir, sane, cicatrice y ya no duela.

¿Sabe cuándo deja de doler? Cuando se puede recordar el hecho y se mira con agradecimiento a Dios. No con resignación. Con un sentimiento de aceptación al hecho que no se puede explicar pero que te permite seguir la vida y honrar la memoria de ese ser. Por eso hay personas que reponiéndose del hecho en su resiliencia crear fundaciones, ONG’s en nombre de ese ser y tratan de en su memoria, seguir su legado.

No es así para las personas cuyos familiares han sido desaparecidos y no se sabe nada más de ellos. Lo vemos en los casos de las víctimas de la JEP, cuando estos criminales en vez de pedir perdón a los familiares de sus víctimas se burlan de ellos, no le piden perdón, no les entregan sus cadáveres y ni le dicen por dónde buscar. Les abren de nuevo la herida, les echan sal y limón con su indolencia. Por eso los ve uno a las victimas rogando para que les devuelvan el cuerpo o les digan algo.

Algo parecido sucede cuando los familiares, en la búsqueda de sacar provecho de la situación pretenden quedarse con una mejor parte de la herencia y se da un proceso de reabrir la herida por las discusiones que pueden darse por las reclamaciones por las cosas que deja el finado.
El duelo implica encontrar nuevamente sentido a la vida, fundamentándola en nuevos valores. No es fácil reemplazar a mamá. Ese es un vacío muy fuerte. Para otros hijos es su padre. Y es el doble cuando es, al contrario, el padre o la madre que llora a su hijo.

Por eso debemos aceptar la verdad de la situación: Esa persona ya no regresará. La muerte no tiene vuelta atrás. Y hay personas que necesitan que usted se levante.
2 Corintios 1:3-4 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en toda tribulación nuestra, para que nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios

Haga uso de su derecho de expresar los sentimientos de tristeza y el llanto de una manera natural. Uno no debe sentir pena porque algo le duele o le molesta. No debe reprimirse el dolor, hay que sacarlo a como dé lugar. El sentimiento negativo reprimido es raíz de amargura…
Mateo 5:4. Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados. Los que lloran…
Reconozca la clase de vínculo que tenía con la persona que partió y dejarla ir poco a poco. Eso le permitirá ver que él o ella y usted son dos personas diferentes, que el o ella ya falleció y que usted aún vive y debe seguir. Que no puede enterrarse con ella. Y empiece a honrar ese recuerdo. No puede dejarse morir, no se suicide a plazos y menos de golpe.
Juan 11:33 Y cuando Jesús la vio llorando, y a los judíos que vinieron con ella llorando también, se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció,
Vivir la pérdida y regresar para continuar la vida cuando el proceso se ha cumplido.
Salmos 116:8 Pues tú has rescatado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, mis pies de tropezar.
Anticipe al duelo. Usted sabe que la muerte es inminente y puede ser hoy o mañana o en 20 años, 3 meses, 7 días y 8 horas
Prepárese para la pérdida. Vaya ajustando las cosas

El Covid nos amenaza a todos. Yo me cuide bastante. Sin embargo, me preparé por si acaso. Organice mi vida. Llamé a las personas que tenía que llamar y dejé instrucciones precisas. Si me voy no quiero que nada se desbarate ni que haya desordenes ni peleas ni cambios bruscos. Las cosas se hacen así por 5 años y punto. Y le comunique las instrucciones a nuestros administradores y a mis hijos. A mi primer anillo familiar. Al siguiente anillo les envíe buenos regalos de navidad, a todos, hable con todos poco a poco, sin que se dieran cuenta tuve conversaciones productivas, para que cuando yo no estuviera dijeran, «ahh, ahora entiendo lo que me dijo…»

Al siguiente anillo los visité por última vez. Les llevé café, galletas cualquier excusa para ver por última vez sus rostros. Hoy hay 3 rostros que vi por última vez que ya no están.
En febrero me enferme. Pon 1 cayó en mi casa, también pon 2 y ha habido otros pon 1 o pon 2. Todos hemos vuelto DIOS ES GRANDE Me cuidé de todos, salía cada rato a donde tuviera que ir, con pico y cedula, con toque de queda, restricciones iba y venía y me enfermé en una clínica que queda en el norte de Barranquilla que hacen exámenes de resonancias multiparamétricas de cadera, además de desordenados son sucios, no respetan las medidas de bioseguridad y contagian la gente en el scanner que no desinfectan antes de meterlo a uno por media hora en esa máquina.
Luchó nuestro amigo de noticias se quedó en casa año y medio. El sí que se cuidó. Pero después de todo ese tiempo de cuidado, el nos había dicho si me contagio me muero…se contagió, ¿cómo? No se sabe, ni a sus hijos dejaba acercar…y toma 1 cayó en su casa. Se nos fue nuestro amigo.
Este virus nos tiene a todos en la mira.
Por eso el duelo puede vivirse con anticipación. Una forma es en vida, hermano, en vida.
Ame ahora, cuide a su familia ahora, llame a sus seres queridos ahora, pida perdón ahora, envíe ese ramo de flores ahora, ponga esa serenata que espera por años ahora, cásese ahora, reconozca a su hijo ahora, pague esa deuda ahora o empiece a pagarla ahora, compre esa casa ahora, cambie ese cachivache que se vara en todas las esquinas ahora, salga a pasear con su familia ahora, ese viaje hágalo ahora.
Si pon 1 va a tocarle a usted le va a llegar en donde este. Esto es una lotería. Ninguna medida contra el Covid sirve. Si usted es un ser social está expuesto por usted mismo o su familia. Su esposo le puede traer el virus en la bolsa de galletas, el domiciliario en el pedido, el medico cuando le respire de cerca mientras le toma la presión arterial, es asintomático y no lo sabe.
Si toma 1 le toca a usted o a alguien que tenga que ver con usted. El duelo será llevadero para ambas partes
Es que lo que más duele del duelo es lo que no hicimos en vida
¡En vida, hermano, en vida!

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